Un acontecimiento tan importante guarda una íntima relación con el alto nivel cultural de este nuestro país. El 'clásico', como han dado en llamar los periodistas, tomando ese nombre de Argentina, no es más que un desgraciado accidente en la vida diaria.
Aquí, en España, estamos acostumbrados a dejarnos llevar por las pasiones, hasta el punto de cumplir eso de que el fútbol es el opio del pueblo; al más puro estilo marxista, pero en vez de con la religión de los dioses, la religión de los humanos vestidos de corto.
Ciertamente no deja de sorprenderme que un evento de este calado intelectual sirva para parar ciudades enteras. Ver a 11 muchachos de blanco y otros 11 de azulgrana no pasa de ser algo anecdótico, algo que se repite por dos veces cada año... en definitiva, algo poco interesante.
Sentimientos encontrados, amigos enfrentados, familias divididas... Todo por un partido de fútbol. Ni más ni menos, un partido, como un Málaga-Numancia, como un Rayo-Eibar. Igual. Una lástima que la gente pierda la cabeza por estas cosas... Por cierto, Iniesta y Xavi son unos cracks, Raúl no está acabado e Higuaín es un delantero con suerte. Pero yo... yo no veo esas cosas.

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