sábado, 4 de abril de 2009

No vale todo

La democratización de la tecnología no es necesariamente buena. A lo que voy y sin ambages: hoy, hasta el más tonto tiene una cámara de fotos digital, y siempre que puede hace uso de ella. Casi nunca el uso de este aparato es por defecto: ¡Cómo no cuesta revelarlar!

El día de hoy ha sido especialmente enervante. Les pongo en situación. Momento cercano al éxtasis, instante sublime. El Cristo de la Expiración, a los sones de 'Consumatum est' avanza lentamente en su salida de la iglesia de San Pedro. Zas, zas, zas... Portado por guardias civiles va ganando sitio en la plaza de Enrique Navarro. Zas, zas, zas... Miles de personas expectantes para ver, un año más, el traslado de las imagenes de la Expiración. Zas, zas zas... Gente deseosa de vivir una nueva Semana Santa y que, como todos los años, acuden a ver la procesión por el barrio del Perchel. Zas, zas, zas...

Sale la Virgen de los Dolores. Zas, zas, zas. Suena el himno nacional. Zas, zas, zas... La banda engancha con Coronación, el himno que le dedicó Perfecto Artola por dicho nombramiento. Zas, zas, zas. ¡YA ESTÁ BIEN! Cientos, quizá miles de flashes son capaces de convertir un momento sublime, bello, irrepetible, emotivo, espectacular en una absoluta basura. ¡No a las cámaras digitales! Amigo, esa foto no le servirá de nada, no dé por saco. Disfrute del momento.

En ningún momento critico a los profesionales, se ganan la vida con ello. Aunque en los últimos años hayan salido a puñados de debajo de las piedras. Mi crítica va a todos aquellos aficionados que atacan con sus cámaras a los pobres desgraciados que tratamos, humildemente, de conseguir ver algo entre ese mar de cámaras.

Uno, que no es precisamente bajo, se las ve y se las desea para captar ciertos detalles que se convierten en inapreciables por el uso excesivo de las cámaras digitales. ¡No a las cámaras digitales! No es lógico que todos tengamos que sufrir ese martirio en cada paso de una hermandad, en cada momento. ¡No! Me enerva, sí. Así soy yo.

2 comentarios:

Pirlo dijo...

Y mira que yo he estado haciendo fotos tiempo y tiempo. Pero tienes razón. En todos los ámbitos, en cualquier lugar. Sea en Semana Santa, en el fútbol o una noche de copas. La excesiva toma de fotos puede resultar tanto molesta como dejar una huella de un momento inoportuno para el futuro.

Emilio González dijo...

A mi tampoco me gusta. y eso que suelo ir con cámara, aunque en Semana Santa no lo hago. Creo además , tantos flashes, tan cerca(como ayer el Cristo de la Expiración) puede sufrir daños, al igual que en un museo no te dejan hacer fotos con flash, en la semana santa debería pasar igual, pero claro como lo haces saber a un pueblo tan inculto y sobre todo mal educado